El dólar recupera terreno frente al peso en una jornada marcada por datos laborales en EE.UU.
El tipo de cambio inició este 8 de marzo de 2026 con una apreciación del dólar estadounidense frente al peso mexicano, cotizando en 17.80 unidades según datos preliminares de Investing.com. Esta ligera alza del 0.42% se produce en un contexto de atención a los indicadores económicos de Estados Unidos, donde la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) reportó una pérdida de 92,000 empleos no agrícolas en febrero, cifra superior a las estimaciones. Mientras el mercado cambiario muestra volatilidad, el informe laboral revela una tasa de desempleo del 4.4% y un aumento en el desempleo de larga duración, factores que añaden complejidad al panorama económico bilateral.
Un amanecer volátil para el peso mexicano
La jornada del domingo 8 de marzo de 2026 comenzó con el dólar estadounidense ganando posiciones frente al peso mexicano. Según los datos recogidos en los primeros instantes del día, la divisa estadounidense se cotizó en 17.80 pesos, lo que representa una recuperación del 0.42 por ciento respecto a cierres previos. Este movimiento contrasta con la cotización de apertura del día anterior, sábado 7 de marzo, cuando el tipo de cambio se situó en 17.67 pesos por dólar. La fluctuación se enmarca en un escenario internacional de tensión, mencionado en reportes anteriores, que incluye la guerra en Irán y la inherente volatilidad de los mercados globales.
El telón de fondo: un mercado laboral estadounidense bajo presión
Paralelamente a los movimientos cambiarios, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) de Estados Unidos emitió su resumen de la situación laboral correspondiente a febrero de 2026. Los datos oficiales muestran una contracción más pronunciada de lo esperado, con una pérdida de 92,000 empleos no agrícolas, casi el doble de la estimación de 50,000 puestos. La tasa de desempleo se situó en el 4.4 por ciento. El informe detalla caídas en sectores específicos como el de la salud, reflejando actividad huelguística, y en los sectores de la información y el gobierno federal, que continuaron con su tendencia a la baja. Otras industrias clave, como la minería, la construcción, la manufactura y el comercio, mostraron pocos cambios durante el mes.
La persistente sombra del desempleo de larga duración
Uno de los datos más preocupantes del reporte laboral es la situación de los desempleados de larga duración. Este grupo, compuesto por personas que llevan 27 semanas o más sin trabajo, se mantuvo en 1.9 millones de personas en febrero, una cifra que ha aumentado en comparación con los 1.5 millones registrados en el mismo mes del año anterior. Estos desempleados de larga duración representaron el 25.3 por ciento del total de personas sin empleo en Estados Unidos durante el segundo mes del año. Este indicador estructural sugiere desafíos profundos en la reintegración al mercado laboral, que pueden tener repercusiones en el consumo y, por extensión, en la dinámica económica con socios comerciales como México.
Divergencias en el tipo de cambio bancario
Más allá de la cotización en plataformas financieras, el tipo de cambio que aplican las instituciones bancarias en México presenta una brecha significativa con la cotización de referencia. Para este 8 de marzo, la información preliminar indica que bancos como Banorte ofrecían un tipo de cambio para la compra del dólar en 16.55 pesos y para su venta en 18.15 pesos. Por su parte, BBVA cotizaba la compra en 16.76 pesos y la venta en 18.30 pesos. Estas diferencias subrayan el margen operativo de las entidades financieras y el costo real para el ciudadano común que realiza transacciones de divisa, el cual puede distar considerablemente de la cifra de mercado reportada al inicio de la jornada.
Un panorama económico entrelazado
La coincidencia temporal entre la fluctuación cambiaria y la publicación de datos laborales adversos en Estados Unidos no es trivial. Tradicionalmente, un informe de empleo débil en la economía más grande del mundo puede ejercer presión a la baja sobre el dólar, al alimentar expectativas de políticas monetarias más laxas. Sin embargo, la reacción inicial del mercado de divisas este 8 de marzo mostró una fortaleza relativa del billete verde frente al peso. Esto podría indicar que otros factores, como la aversión al riesgo por tensiones geopolíticas o flujos de capital, están predominando en la determinación del tipo de cambio en el corto plazo, creando un escenario complejo para la economía mexicana, altamente sensible a estos vaivenes externos.
Con información de El Heraldo de México