El petróleo cede tras un rally impulsado por la tensión geopolítica en Medio Oriente
Los precios del crudo experimentaron una corrección durante la sesión asiática del 6 de marzo de 2026, interrumpiendo una racha de cinco días consecutivos de ganancias. Según operadores del mercado, esta baja responde principalmente a una toma de ganancias tras el fuerte repunte registrado a principios de semana. Pese al retroceso, el mercado energético se mantiene en camino de cerrar la semana con un avance superior al 17%, sostenido por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que entra en su séptimo día, y los temores a interrupciones en el suministro global a través del estratégico Estrecho de Ormuz.
Una pausa técnica en un contexto volátil
El mercado petrolero global tomó un respiro este viernes. Los futuros del crudo Brent para entrega en mayo cedieron un 1.5%, situándose en 84.13 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 2%, cotizándose en 79.44 dólares. Este movimiento a la baja contrasta con el dinamismo mostrado en las jornadas previas, donde ambos referentes acumularon ganancias significativas. Los analistas interpretan esta corrección como un ajuste natural tras un periodo de compras intensas, donde los inversores optan por asegurar beneficios ante niveles de precio considerados elevados.
El impulso semanal: geopolítica y temor al suministro
Pese a la caída del día, la narrativa dominante de la semana sigue siendo alcista. El Brent había alcanzado en la sesión anterior su nivel más alto desde julio de 2024, con un avance cercano al 5%, y el WTI escaló más del 8%. El balance semanal proyecta, si se mantienen las ganancias acumuladas, un incremento superior al 17% para ambos contratos. Este fuerte rally encuentra su principal combustible en la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, una región crítica para la producción y el tránsito de hidrocarburos. Los enfrentamientos reportados entre Estados Unidos, Israel e Irán, con intercambio de ataques con misiles que han afectado infraestructura energética, mantienen al mercado en un estado de alerta constante.
El punto neurálgico: la sombra sobre el Estrecho de Ormuz
La preocupación del mercado se focaliza con intensidad en el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella marítimo de importancia estratégica capital. Por este paso transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Cualquier amenaza a la libre navegación en esta zona, ya sea por acciones militares directas o por un aumento de la percepción de riesgo, tiene un impacto inmediato y potente en las cotizaciones. La persistencia del conflicto, que este viernes cumplió siete días, alimenta el temor a que la situación pueda escalar hasta afectar este tránsito vital, lo que proporciona un piso sólido a los precios incluso en sesiones de corrección técnica como la actual.
Factores de equilibrio y la incertidumbre persistente
En medio de este panorama de tensión, han surgido noticias que podrían actuar como factores de alivio temporal. Estados Unidos anunció que permitirá la venta de petróleo ruso a India durante un periodo de 30 días, una medida que podría inyectar cierta oferta adicional al mercado y calmar parcialmente los ánimos a corto plazo. Sin embargo, esta acción parece menor frente al amplio espectro de riesgos geopolíticos. La trayectoria del mercado energético en las próximas semanas dependerá, en gran medida, de la evolución del conflicto en Medio Oriente. Mientras la incertidumbre sobre la seguridad del suministro se mantenga alta, la volatilidad seguirá siendo una característica dominante, con correcciones intermitentes dentro de una tendencia general sensible a cualquier noticia que surja de la región.
Con información de El Heraldo de México