El Senado aprueba por unanimidad el tope constitucional a pensiones millonarias

Mar 11, 2026 - 23:30
El Senado aprueba por unanimidad el tope constitucional a pensiones millonarias

En una sesión vespertina histórica, el pleno del Senado de la República avaló por unanimidad, con 116 votos a favor, la reforma presidencial que establece un límite constitucional a las llamadas 'pensiones doradas'. La modificación al artículo 127 establece que ninguna pensión en el país podrá superar la mitad del salario mensual de la Presidenta de la República, fijando un tope aproximado de 70 mil pesos mensuales. La medida, que será retroactiva, afecta principalmente a altos mandos de empresas estatales, organismos públicos y banca de desarrollo, pero excluye expresamente a exfuncionarios de secretarías de Estado y a militares. Según datos oficiales, entre 3,404 y 5,600 exfuncionarios perciben actualmente pensiones que superan el salario presidencial, con montos reportados entre 200 mil y un millón de pesos. El dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados para su eventual ratificación.

Un consenso histórico contra los privilegios pensionarios

La unanimidad lograda en el Senado para aprobar en lo general la reforma que limita las pensiones de lujo marca un punto de inflexión en el debate público sobre los privilegios en la administración pública. Por primera vez, todas las fuerzas políticas representadas en la cámara alta coincidieron en la necesidad de poner fin a un sistema que permitía a exfuncionarios y exdirectivos de empresas paraestatales recibir, incluso décadas después de su retiro, remuneraciones mensuales que superaban ampliamente el salario de un servidor público en activo. El consenso, sin embargo, no oculta las profundas reservas y críticas que diversos senadores expresaron respecto al alcance y la metodología de la reforma, señalando exclusiones notables y posibles vulneraciones a principios constitucionales.

El mecanismo: un tope vinculado al salario presidencial

El núcleo de la reforma radica en la modificación del artículo 127 de la Constitución Política. El nuevo texto establece que ninguna pensión otorgada en el país podrá exceder el cincuenta por ciento del salario mensual de la persona titular del Ejecutivo Federal. Tomando como referencia el salario actual de la Presidenta, este límite se traduce en aproximadamente 70 mil pesos mensuales. Este mecanismo, según expusieron los promotores de la iniciativa, busca crear un parámetro objetivo y de alto nivel para evitar distorsiones en el sistema de pensiones. No obstante, durante el debate se cuestionó que el tope dependa de una cifra 'fluctuante', como lo es el salario presidencial, lo que, según algunos legisladores, podría generar incertidumbre jurídica a futuro cada vez que se revise la remuneración del primer mandatario.

Retroactividad y debate constitucional: el dilema de los derechos adquiridos

Uno de los aspectos más polémicos y definitorios de la reforma es su carácter retroactivo. Esto significa que la aplicación del tope no solo regirá para pensiones futuras, sino que también se impondrá a aquellas ya being percibidas, reduciendo drásticamente los montos para quienes hoy reciben entre 200 mil y un millón de pesos mensuales. El senador Javier Corral Jurado, de Morena, fundamentó esta decisión argumentando que la Constitución es una norma fundamental y que sus reformas pueden operar sobre situaciones constituidas en el pasado, sin que ello elimine el derecho a la pensión, sino solo lo limite. En contraste, el senador Francisco Ramírez Acuña, del PAN, manifestó una preocupación sustancial: la posible afectación a principios de derechos humanos, específicamente los relacionados con la seguridad social, los derechos adquiridos y los principios de progresividad y no regresividad, que buscan evitar el retroceso en las conquistas sociales.

Exclusiones y alcance limitado: la reforma que no tocó a todos

A pesar del amplio respaldo, la reforma aprobada dejó fuera a sectores significativos de la administración pública. Como se destacó en el debate, la medida no aplica para los exfuncionarios de las secretarías de Estado, ni para los miembros de las Fuerzas Armadas o del Poder Judicial. Esta limitación fue criticada por varios senadores, quienes argumentaron que para ser justa y equitativa, la reforma debía tener un alcance universal en todo el sector público. Luis Donaldo Colosio, de Movimiento Ciudadano, si bien respaldó la iniciativa, cuestionó abiertamente la exclusión de militares y jueces, señalando una inconsistencia en el objetivo de eliminar privilegios. Esta selectividad en la aplicación abre un flanco de debate sobre la integralidad de la lucha contra las pensiones excesivas y si existen 'áreas intocables' en la estructura del Estado.

Impacto fiscal y el camino a San Lázaro

El gobierno federal estima que la implementación de esta medida generará un ahorro aproximado de cinco mil millones de pesos anuales. Estos recursos, que actualmente se destinan a financiar pensiones millonarias de exfuncionarios de organismos como la extinta Luz y Fuerza del Centro, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Banobras y Nacional Financiera, podrían ser redirigidos a otros rubros del gasto público. El dictamen, tras su aprobación en el Senado, fue turnado a la Cámara de Diputados, conocida coloquialmente como 'San Lázaro', para su discusión y eventual votación. Su aprobación en la cámara baja es el siguiente paso necesario para que la reforma constitucional entre en vigor, cerrando un capítulo de lo que muchos legisladores denominaron 'excesos injustificables' en el erario público.


Con información de El Informador

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