La crisis de desapariciones en México: un grito en el Mundial
A medida que se acerca el Mundial 2026, las organizaciones de familiares de desaparecidos intensifican sus esfuerzos para visibilizar la alarmante crisis de desapariciones en México. Con más de 130,000 personas no localizadas, la situación se ha vuelto insostenible y requiere atención urgente, especialmente en un contexto donde el país se prepara para ser sede de un evento deportivo de gran magnitud.
Un llamado a la conciencia social
La reciente actividad titulada "Cascarita por la memoria y contra el olvido" ha sido un poderoso recordatorio de la triste realidad que enfrenta México. En la emblemática Glorieta de las y los desaparecidos, activistas y familiares se reunieron para jugar un partido de fútbol simbólico, buscando generar empatía y concienciar a la sociedad sobre la crisis de desapariciones que afecta a miles de familias. Este evento se realizó en un contexto de creciente preocupación, justo 10 días después de un informe del Comité de la ONU que denuncia la gravedad de la situación, la cual ha sido desestimada por el gobierno mexicano.
Las cifras no mienten
Según el informe del Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada (CED), México es el país con el mayor número de acciones urgentes por desapariciones forzadas en el mundo, acumulando 819 casos desde 2012 hasta febrero de 2026. En los últimos meses, se ha registrado un alarmante aumento en estas desapariciones, lo que ha llevado a los colectivos a redoblar esfuerzos para visibilizar su causa, especialmente con la llegada del Mundial. Ante esta realidad, Jorge Verástegui González, abogado y activista, ha expresado que "México no puede ser una sede deportiva mientras siga siendo una fosa clandestina". Su declaración subraya la urgencia de abordar la crisis de desapariciones antes de celebrar eventos internacionales en el país.
Discrepancias entre la ONU y el gobierno
Las diferencias entre el informe de la ONU y la postura del gobierno mexicano son notorias. Mientras que el CED sugiere que hay indicios de desapariciones forzadas sistemáticas y una posible participación del Estado en estos actos, el gobierno rechaza esta clasificación y atribuye la mayoría de los casos al crimen organizado. Esta discordancia no solo desvirtúa la gravedad del problema, sino que también refleja un intento de minimizar la crisis que afecta a miles de familias que buscan a sus seres queridos. La falta de acción efectiva y la impunidad prevalente han creado un ambiente de desconfianza hacia las autoridades, lo que ha llevado a los colectivos a buscar apoyo internacional para garantizar que se escuchen sus voces.
Hacia el Mundial: un momento de reflexión
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el impacto de esta crisis no debe ser ignorado. Activistas como Héctor Flores, quien busca a su hijo desde 2021, enfatizan la importancia de conectar con la sociedad en un momento donde el mundo pondrá su atención en México. Se anticipa que durante los días de apertura del Mundial, cientos de familiares de desaparecidos estarán presentes en la Ciudad de México para compartir sus historias y exigir justicia. Este esfuerzo no solo busca visibilizar el problema, sino también involucrar a la sociedad en la búsqueda de soluciones. La desaparición forzada es un asunto que trasciende al gobierno; es un desafío que debe ser enfrentado por toda la sociedad mexicana.
Con información de El Informador