La desaparición de Roxana López: un caso que estremece a San Martín Itunyoso
La desaparición de Roxana López Martínez, una ingeniera agrónoma de 24 años, ha sembrado alarma en la comunidad triqui de San Martín Itunyoso, Oaxaca. Fue vista por última vez el 20 de febrero de 2026 en el domicilio de su novio, Dagoberto López Díaz, sobrino del presidente municipal en funciones, Vilgaid López Guadalupe. A más de tres semanas de su ausencia, su familia clama por una búsqueda acelerada mientras las autoridades investigan. El caso ha roto una aparente tranquilidad en la localidad, generando temor entre sus habitantes, quienes señalan que es la primera desaparición de una mujer que registran.
Un silencio que grita en la sierra triqui
La comunidad de San Martín Itunyoso, enclavada en la Sierra Mixe de Oaxaca, enfrenta una realidad para la que sus habitantes aseguran no estar preparados: la desaparición de una de sus jóvenes. Roxana López Martínez, con apenas 24 años y un título reciente de Ingeniería en Agronomía del Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO), se esfumó del panorama cotidiano el viernes 20 de febrero de 2026. Según los reportes, el último lugar donde fue vista con vida fue la casa de su pareja sentimental, Dagoberto López Díaz. Este dato, aparentemente simple, ha adquirido una dimensión compleja al conocerse el vínculo familiar del novio con la autoridad local, siendo sobrino del actual presidente municipal, Vilgaid López Guadalupe.
La angustia de una familia y la sombra de la impunidad
El hermano de Roxana ha dado voz al dolor de una familia sumida en la incertidumbre. En un llamado desesperado, ha descrito la "tristeza inmensa" de su madre y ha solicitado a cualquier persona con información, aunque sea anónima, que se comunique con los teléfonos oficiales de la fiscalía. La denuncia por desaparición fue interpuesta, pero el tiempo avanza sin respuestas claras. La investigación ha puesto el foco en Dagoberto López Díaz, quien, según versiones de la comunidad, también ha sido vinculado con hechos delictivos en la zona. Sin embargo, tras la denuncia familiar, se desconoce su paradero actual, añadiendo otro eslabón de misterio a este caso.
El perfil de una ausencia y la última imagen
Roxana no es una estadística. Su descripción física la pinta como una joven delgada, de 1.65 metros de estatura, tez morena clara y rostro ovalado. Sus ojos grandes de iris café oscuro y su cabello lacio, largo y teñido de castaño, son detalles que su familia espera que alguien recuerde. La última vez que fue vista vestía una sudadera gris con gorro, pantalón de mezclilla azul y tenis blancos. Los hechos se precipitaron tras un mensaje que recibió de su novio cerca de las 10:30 de la mañana del día de su desaparición. Posteriormente, fue vista en su compañía. Ese fue el último registro. Ahora, cada uno de estos datos se convierte en una pista crucial para las autoridades y en un recordatorio doloroso para quienes la buscan.
Una grieta en la seguridad y un llamado a la acción
Vecinos de San Martín Itunyoso han expresado un temor fundado: aseguran que nunca antes había ocurrido la desaparición de una mujer en su pueblo. Este hecho inédito ha quebrado la percepción de seguridad y ha generado inquietud por la integridad de otras mujeres y niños de la comunidad. El caso de Roxana López trasciende lo individual para convertirse en un símbolo de vulnerabilidad. A 23 días de su desaparición, la exigencia de agilizar la búsqueda no es solo un reclamo familiar, sino una demanda colectiva para que la justicia actúe con celeridad y evite que la impunidad se instale. La esperanza es que el profesionalismo de las fuerzas de investigación logre desentrañar la verdad y devolver la paz a una familia y a una comunidad que hoy viven con miedo.
Con información de El Informador