La geografía desigual de la violencia: ocho estados concentran la mitad de los homicidios

Mar 10, 2026 - 15:40
La geografía desigual de la violencia: ocho estados concentran la mitad de los homicidios

Los datos oficiales revelan una reducción significativa en la tasa de homicidios durante los primeros diecisiete meses de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, con una caída del 44% entre septiembre de 2024 y febrero de 2026. El promedio diario de asesinatos descendió de 86.9 a 48.8, marcando el mes de febrero de 2026 como el más bajo en una década. Sin embargo, esta mejora nacional esconde una profunda desigualdad territorial: ocho entidades federativas concentran el 50% de todos los homicidios registrados en el país durante el presente año. Mientras el gobierno federal destaca avances en la incautación de drogas y el desmantelamiento de laboratorios, la violencia mantiene focos rojos específicos que demandan estrategias diferenciadas.

Un descenso histórico en el contexto de una década violenta

Las cifras preliminares presentadas por el Gabinete de Seguridad marcan un punto de inflexión estadístico en la lucha contra la violencia homicida en México. La reducción del 44% en el número de asesinatos entre el último mes de la administración anterior y febrero de 2026 no es un dato aislado, sino la culminación de una tendencia mensual a la baja que ha llevado el promedio diario de víctimas de 86.9 a 48.8. Este último dato, correspondiente a febrero de 2026, se erige como el más bajo registrado en los últimos diez años, según los registros del Sistema Nacional de Seguridad Pública que se remontan a 2016. La presidenta Sheinbaum asumió el cargo en octubre de 2024, heredando un panorama marcado por el récord de más de 196 mil homicidios durante el sexenio previo.

La otra cara de la moneda: la concentración territorial del delito

Pese a la mejora en los indicadores nacionales, la radiografía de la violencia en México sigue mostrando fracturas geográficas profundas. Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, precisó que ocho de las treinta y dos entidades federativas concentran la mitad de todos los homicidios cometidos en lo que va de 2026. Esta lista de estados, que actúan como epicentros del fenómeno, está integrada por Guanajuato, Sinaloa, Chihuahua, Baja California, Morelos, Veracruz, Estado de México y Oaxaca. La persistencia de estos focos rojos evidencia que la estrategia de seguridad, aunque efectiva a nivel macro, requiere de un enfoque microterritorial y diferenciado para atacar las dinámicas criminales locales que sostienen estas cifras.

Resultados operativos y la lucha contra el narcotráfico

Paralelamente a la reducción de homicidios, el gobierno federal ha reportado avances significativos en el combate a las estructuras del narcotráfico. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que durante la actual administración se han realizado 46 mil 400 detenciones por delitos de alto impacto. En el ámbito de las incautaciones, la cifra supera las 346 toneladas de droga decomisadas. Una de las acciones más destacadas ha sido el desmantelamiento de 2,318 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la producción de metanfetamina, operación liderada por el Ejército y la Marina. Según las autoridades, esta ofensiva ha impedido que millones de dosis de esta sustancia lleguen a las calles, impactando potencialmente en las finanzas y la logística de los grupos criminales.

Reducción generalizada en delitos de alto impacto

La caída en los homicidios forma parte de una tendencia más amplia de reducción en la mayoría de los delitos de alto impacto, según la comparación entre enero de 2025 y enero de 2026. El feminicidio disminuyó un 11.8%, las lesiones dolosas por arma de fuego un 10.8%, y el secuestro registró una caída drástica del 57.6%. Los robos con violencia en sus distintas modalidades también mostraron descensos considerables: robo de vehículo con violencia (-31.1%), robo a transportistas (-24.8%), robo a transeúnte (-16.3%), robo a negocio (-21.1%) y robo total con violencia (-21.9%). La extorsión, otro flagelo que afecta a negocios y ciudadanos, se redujo en un 16.8%. La única excepción a esta tendencia positiva fue el robo a casa habitación, que experimentó un incremento del 1.9% en el mismo periodo, señalando un área que requiere atención específica.

El desafío pendiente: de las cifras nacionales a la seguridad local

Los datos presentados pintan un panorama dual para la seguridad pública en México. Por un lado, ofrecen un mensaje de esperanza al demostrar que es posible revertir, de manera sostenida, las escaladas de violencia que han caracterizado a los últimos años. El descenso histórico en los homicidios es un logro tangible. Por otro lado, la concentración del 50% de estos delitos en solo ocho estados revela que el éxito es desigual y que la paz no se construye de manera homogénea en el territorio nacional. El reto para la administración actual ya no es solo mantener la tendencia a la baja a nivel nacional, sino traducir ese éxito en acciones focalizadas que desarticulen los factores locales que mantienen a Guanajuato, Sinaloa, Chihuahua, Baja California, Morelos, Veracruz, Estado de México y Oaxaca como los epicentros de una violencia que, aunque menguante, sigue definiendo la vida diaria de millones de mexicanos. La consolidación de la seguridad requiere ahora una mirada que vaya más allá del promedio nacional y se adentre en la compleja geografía del delito.


Con información de El Informador

Redacción Noticias del mundo en tiempo real • momentaneo.com • Información nacional e internacional