La guerra y los datos económicos presionan al peso frente a un dólar fortalecido
El peso mexicano cedió terreno frente al dólar estadounidense al cierre del viernes 13 de marzo de 2026, en una jornada marcada por la escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán y la publicación de indicadores económicos mixtos. El tipo de cambio se situó en 17.94 pesos por dólar, un incremento de 0.10 centavos respecto al cierre previo. Esta fluctuación ocurre mientras nuevos datos revelan que el Producto Interno Bruto real de Estados Unidos creció a una tasa anual del 0.7% en el cuarto trimestre de 2025, un ritmo significativamente menor al 4.4% del trimestre anterior. Los analistas observan con cautela el impacto incierto que la prolongación del conflicto en Medio Oriente podría tener en la inflación y la confianza económica global.
Un cierre de semana con vientos en contra para el peso
La moneda mexicana concluyó la sesión del viernes 13 de marzo con una depreciación frente al dólar estadounidense, en un contexto geopolítico y económico complejo. Según datos publicados por el Banco de México, el tipo de cambio se estableció en 17.94 pesos por unidad de la divisa norteamericana, lo que representa una pérdida de 0.10 centavos para el peso en comparación con el cierre del jueves 12 de marzo. Este movimiento se enmarca dentro de las habituales fluctuaciones del mercado cambiario, pero adquiere un matiz particular al coincidir con dos factores de peso: una guerra activa y la revelación de datos macroeconómicos clave.
El telón de fondo: conflicto bélico e incertidumbre energética
La escalada militar entre Estados Unidos e Irán se erige como un elemento de presión significativo sobre los mercados financieros internacionales. Los analistas coinciden en que la prolongación de este conflicto introduce un alto grado de volatilidad e incertidumbre, particularmente en los mercados energéticos globales. Kathy Bostjancic, economista jefe de Nationwide, ha subrayado que el impacto total del conflicto iraní en la economía y los mercados financieros estadounidenses sigue siendo "muy variable e incierto". Advirtió que cuanto más se extiendan las hostilidades y las perturbaciones asociadas, mayor será el posible efecto negativo en la confianza de empresas y consumidores, lo que podría frenar aún más la actividad económica.
Los números de la economía estadounidense: un crecimiento que se desacelera
Paralelamente al desarrollo bélico, el Buró de Análisis Económicos del Departamento de Comercio de Estados Unidos hizo pública su segunda estimación del Producto Interno Bruto real para el último trimestre de 2025. Los datos oficiales indican un crecimiento a una tasa anual del 0.7% para los meses de octubre, noviembre y diciembre, un ritmo marcadamente inferior al robusto 4.4% registrado en el tercer trimestre del mismo año. Este informe, cuya publicación original estaba prevista para el 26 de febrero de 2026, fue pospuesto debido al cierre del gobierno federal estadounidense ocurrido entre octubre y noviembre de 2025.
El leve aumento del PIB en el cuarto trimestre fue impulsado principalmente por el incremento en el gasto de los consumidores y la inversión. Sin embargo, estos factores positivos se vieron parcialmente contrarrestados por una disminución en el gasto público y las exportaciones. Un dato atenuante fue la caída en las importaciones, que al restarse en el cálculo del PIB, contribuyeron a que la cifra final no fuera menor.
La inflación: un fantasma que acecha entre la guerra y los datos
A pesar del crecimiento económico reportado, Estados Unidos continúa enfrentando presiones inflacionarias. Analistas citados por CNN Business han señalado que este problema podría intensificarse si la guerra con Irán sigue influyendo en los precios de la energía a nivel mundial, un efecto que ya se ha traducido en un mayor costo de la gasolina para los consumidores. Esta preocupación por la inflación se suma a la cautela generada por la desaceleración del crecimiento, creando un escenario macroeconómico delicado para la principal economía del mundo.
El Índice Dólar refleja la fortaleza relativa
La fortaleza del dólar no se limitó a su par con el peso mexicano. El Índice Dólar, que mide el valor de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas de países desarrollados, también registró un avance significativo. Este indicador reportó un incremento del 0.75% durante la jornada, para situarse en los 100,494 enteros. Este movimiento generalizado refuerza la narrativa de una búsqueda de refugio en el dólar ante la incertidumbre geopolítica, incluso frente a otras monedas fuertes.
Un panorama complejo para los mercados emergentes
La combinación de un conflicto internacional que presiona los precios de las materias primas, una desaceleración en el crecimiento de la economía estadounidense y un dólar que busca posiciones de seguridad, configura un entorno desafiante para las monedas de mercados emergentes, incluido el peso mexicano. La evolución de estos factores en los próximos días y semanas será crucial para determinar si la depreciación observada el 13 de marzo es un ajuste puntual o el inicio de una tendencia más prolongada. La atención se mantendrá enfocada tanto en el desarrollo del escenario bélico como en los próximos indicadores económicos que emanen de Washington.
Con información de El Heraldo de México