La lucha contra el tráfico de fauna exótica en redes sociales
La venta ilegal de fauna silvestre en línea se ha convertido en un desafío creciente para las autoridades. A pesar de los esfuerzos de la Profepa, los traficantes siguen operando con facilidad, lo que pone en riesgo la biodiversidad y la seguridad de muchas especies. Este artículo examina las acciones emprendidas y las limitaciones que enfrenta la institución para frenar este comercio ilícito.
Un fenómeno en expansión
El tráfico de fauna silvestre ha encontrado un nuevo refugio en el mundo digital, donde las redes sociales se han convertido en el canal preferido para la venta de especies en peligro. A través de plataformas como Facebook y WhatsApp, los traficantes utilizan perfiles falsos para eludir la vigilancia de las autoridades. Este fenómeno ha crecido exponencialmente en los últimos años, a pesar de los esfuerzos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para combatirlo.
Acciones de la Profepa
Desde junio de 2025, la Profepa ha implementado una serie de medidas para abordar el tráfico de fauna en línea. La creación de una guía para reportar estos delitos y la colaboración con Meta para identificar y eliminar cuentas relacionadas son pasos significativos. Entre junio y diciembre de 2025, se lograron inhabilitar 231 perfiles, pero la cifra aumentó a 774 en marzo de 2026, lo que refleja un esfuerzo continuo por parte de la institución.
Desafíos persistentes
A pesar de estos avances, un monitoreo periodístico ha revelado que muchos de estos perfiles eliminados resurgen bajo nuevas identidades, lo que pone de manifiesto las limitaciones de los mecanismos de control actuales. Mariana Boy, titular de la Profepa, ha admitido que la coordinación con plataformas digitales es un área que necesita fortalecimiento, ya que la tarea de identificar a los traficantes requiere un nivel de inteligencia que va más allá de las capacidades de la dependencia.
Un enfoque insuficiente
Los especialistas en conservación advierten que el enfoque adoptado por la Profepa es insuficiente, ya que se centra en ciertas especies mientras que otras quedan desprotegidas. Además, la eliminación de cuentas de venta no es efectiva sin la implementación de sanciones penales que disuadan a los traficantes, lo que perpetúa un ciclo de impunidad. La falta de acciones contundentes para sancionar a los infractores es una de las principales barreras para frenar el tráfico ilegal de fauna silvestre en México.
Con información de El Informador