La sombra del sucesor: la investigación que persigue al heredero de 'El Mencho'
Tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, 'El Mencho', en un operativo en Tapalpa el pasado 22 de febrero, la Fiscalía General de la República (FGR) profundiza en una investigación iniciada en noviembre de 2025. El foco ahora está en Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, alias 'El Sapo', 'El 90' o 'El Sagrado Hombre', señalado en una orden de aprehensión como el posible sucesor al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La carpeta de investigación, que data de diciembre de 2024, revela la existencia de campos de adiestramiento, como el Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, equipados con armamento sofisticado y drones artillados. Las pesquisas judiciales detallan una estructura piramidal y acusan al grupo de corromper autoridades en todos los niveles.
La estructura criminal tras la caída del líder
La orden de aprehensión girada por la Fiscalía General de la República el 2 de noviembre de 2025 no solo iba dirigida contra Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, 'El Mencho', sino también contra Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, 'El Sapo'. El documento judicial, derivado de la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEITATA-JAL/0001023/2024, los señala por delincuencia organizada con fines de acopio y tráfico de armas, así como por trata de personas. La investigación considera que Oseguera Cervantes, fundador y líder del conglomerado criminal, mantenía una estructura piramidal. Bajo su mando directo operaban al menos tres comandantes territoriales: 'El Sapo', 'El Guty' o 'El Señor de las Tacomas' –actualmente detenido– y 'El Jardinero'. A estos se les asignaban regiones del país para la venta de narcóticos y la recaudación de las ganancias.
Financiamiento, corrupción y el brazo armado
Los recursos obtenidos del narcotráfico, según la FGR, se destinaban a financiar la compra de armas de fuego, el pago de nóminas de los integrantes del cártel y la distribución de dinero para los enfrentamientos. La orden judicial hace referencia explícita a los 'grupos de choque o Deltas', el brazo armado del CJNG, que se enfrentaban tanto a otros grupos delictivos como a las Fuerzas Armadas del país. La investigación también apunta a una red de corrupción de amplio alcance. El expediente sostiene que los miembros del cártel 'han logrado corromper autoridades de nivel municipal, estatal y federal, inclusive a personal de la propia Fiscalía General de la República'. Esta presunta infiltración llevó a las autoridades a solicitar que el caso se manejara desde el Centro Federal de Máxima Seguridad, fuera del ámbito territorial de influencia del grupo.
Los campos de adiestramiento y el reclutamiento
Un elemento central de la investigación son los campos de entrenamiento operados por la organización. El Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, es descrito en los documentos como un campo de adiestramiento que contaba con 'armas largas de todo tipo' y donde se enseñaba a disparar cuernos de chivo, ametralladoras, fusiles Barrett y granadas, además del manejo de drones con explosivos. Los testigos protegidos identificados como 'El Elegante' y 'Piscis' describieron un proceso de reclutamiento sistemático. Bajo ofertas laborales falsas o engaños, las personas eran trasladadas a campamentos conocidos como 'La Escuelita', 'Rancho Izaguirre' y 'Casa Tortuga'. En estos lugares recibían instrucción militar básica, y en el armado y desarmado de armas largas y cortas. Solo tras 'graduarse' de 'La Escuelita' eran seleccionadas y enviadas con 'El 90' –alias de 'El Sapo'–, quien decidía su destino final dentro de la organización.
El arsenal y la sombra del sucesor
El arsenal descrito en los campamentos es considerable: armas largas, cortas, ametralladoras, granadas, drones adaptados para portar explosivos, chalecos balísticos y equipo táctico militar, todo ello sin los permisos correspondientes. La FGR argumentó ante el juez que 'El Mencho' mantenía una fuerte influencia en Jalisco y ordenaba atentados contra autoridades para demostrar el poderío de su grupo, atribuyéndosele, entre otros, la orden de ejecución contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, el 26 de junio de 2020. Con la muerte de Oseguera Cervantes, la atención investigativa se centra en la figura de 'El Sapo'. Las pesquisas lo consideran el sucesor en el mando, 'pues les dan instrucciones a sus subordinados y otras personas, hasta ahora no identificadas, respecto de actividades posiblemente ilícitas'. La denuncia anónima que originó parte de la carpeta en diciembre de 2024 estaba dirigida contra José Gregorio Lastra Hermida, 'Lastra', un reclutador de sicarios que, según los indicios, trabajaba para Mendoza Gaytán.
Con información de El Informador