Los precios de la gasolina marcan un nuevo incremento en medio de la ausencia de estímulos fiscales
El panorama para los consumidores de combustibles en México se mantiene complejo. Este 9 de marzo de 2026, los precios nacionales promedio registraron ajustes al alza: la gasolina Magna subió 26 centavos, ubicándose en 23.59 pesos por litro, mientras que la Premium aumentó 5 centavos, hasta 25.76 pesos. El diésel se mantuvo sin cambio en 26.97 pesos. Estos movimientos ocurren en un contexto donde el gobierno federal ha confirmado la ausencia de estímulos fiscales para la semana del 7 al 13 de marzo, acumulando ya 48 semanas consecutivas sin este tipo de apoyos al consumidor. La carga impositiva se mantiene firme, con el cobro del 100% del IEPS.
Un escenario nacional con ajustes diferenciados por región
El incremento en los precios promedio nacionales es solo una parte de la historia. Un análisis por entidades federativas revela dinámicas regionales más específicas y, en algunos casos, contradictorias. En la Ciudad de México, por ejemplo, la Magna experimentó un aumento de 32 centavos, llegando a 23.74 pesos, pero la Premium registró una ligera baja de un centavo, situándose en 25.88 pesos. El diésel en la capital también disminuyó 14 centavos, cotizando en 26.57 pesos. Este comportamiento mixto subraya la variabilidad que puede existir entre los diferentes mercados locales, más allá de la tendencia general.
El contraste en los estados: Jalisco y Nuevo León
Jalisco presentó un panorama de alzas generalizadas para las gasolinas, con la Magna subiendo 14 centavos (23.92 pesos) y la Premium 8 centavos (26.36 pesos). Sin embargo, el diésel en este estado bajó 11 centavos, hasta 27.02 pesos. En Nuevo León, la situación fue diferente: la Magna subió 21 centavos (23.84 pesos), pero la Premium bajó 5 centavos (27.01 pesos) y el diésel registró una disminución de 18 centavos, colocándose en 26.37 pesos por litro. Estas disparidades reflejan la influencia de factores logísticos, de competencia local y posiblemente de estrategias comerciales particulares por parte de las estaciones de servicio en cada región.
La carga fiscal persistente y el gas natural como alternativa
Un elemento constante y determinante en la estructura de precios es la política fiscal. La Secretaría de Hacienda mantiene el cobro íntegro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que para esta semana se establece en 6.70 pesos por litro para la Magna, 5.65 pesos para la Premium y 7.36 pesos para el diésel. Esta carga, sumada a casi un año sin estímulos, consolida un piso impositivo significativo. Frente a este escenario, el gas natural vehicular (GNV) se perfila como una alternativa de combustible, con un precio mínimo reportado de 10.99 pesos por litro, un promedio de 12.60 pesos y un máximo de 14.49 pesos, manteniendo una ventaja de costo considerable frente a los combustibles líquidos tradicionales.
Vigilancia y el impacto en la economía familiar
En medio de estos ajustes, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), a través de su Subprocuraduría de Verificación, mantiene un programa permanente de supervisión en estaciones de servicio en todo el país. Esta labor busca garantizar que los consumidores no sean afectados por prácticas indebidas en la venta de combustible. Los incrementos, aunque en algunos casos se miden en centavos, tienen un efecto acumulativo y directo en el gasto mensual de millones de hogares mexicanos, presionando aún más los presupuestos familiares en un contexto económico donde cada peso cuenta. La evolución de estos precios continuará siendo un termómetro clave de la presión sobre la economía doméstica.
Con información de El Heraldo de México