Sheinbaum retrasa la reforma electoral para revisión final mientras crecen las críticas
La presentación formal de la iniciativa de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum fue frenada para una revisión final. La mandataria, quien se reunió con los coordinadores de Morena en ambas cámaras, busca ajustar la redacción antes de enviarla al Congreso. Sheinbaum negó que la propuesta busque establecer un partido de Estado, enfatizando que su objetivo es recuperar la esencia democrática de la representación popular. Mientras tanto, la iniciativa enfrenta resistencias dentro de la coalición oficialista y críticas abiertas de la oposición, que advierte sobre riesgos para la autonomía electoral y la representación proporcional.
Un freno para el ajuste final
La presentación de la iniciativa de reforma electoral ante el Congreso de la Unión fue detenida en la noche del lunes 2 de marzo de 2026. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, informó que la Comisión Presidencial está concluyendo los últimos detalles del proyecto, tras una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional. Monreal explicó que la mandataria es "muy cuidadosa" y desea revisar personalmente la redacción concreta y la modificación de artículos constitucionales. Aunque no se atrevió a dar un plazo fijo, anticipó que la presentación ocurriría en las próximas horas.
La defensa presidencial y el fantasma del partido de Estado
En medio de las críticas, la presidenta Sheinbaum salió al paso para rechazar de plano que su propuesta busque crear un partido de Estado. "No vamos a ser un partido de Estado jamás, si nosotros peleamos contra eso", declaró, en respuesta a las acusaciones del Partido del Trabajo (PT). La mandataria insistió en que el núcleo de su reforma es recuperar la esencia de la democracia, que definió como la representación del pueblo y no de los partidos políticos. Aseguró que se mantiene la esencia de las representaciones proporcionales y que cumplió con presentar el proyecto, dejando en manos de la gente juzgar a quienes voten en su contra.
Resistencias en la coalición y apoyo condicionado
La unidad de la coalición oficialista muestra fisuras frente a esta reforma. Ricardo Monreal reconoció que se habló de la resistencia del PT y del Partido Verde, aliados de Morena. Aunque pidió no descalificarlos y buscar puntos de coincidencia, admitió que el llamado "Plan C" de la coalición no incluía la reforma político-electoral debido a diferencias de principio. Por su parte, el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, anunció un "cheque en blanco" a la propuesta de Sheinbaum, aunque matizó que el grupo parlamentario actuará con prudencia y abrirá un debate interno. Manuel Velasco Coello, coordinador del Partido Verde en el Senado, afirmó que su fuerza coincide con un 90 o 95% de la iniciativa, pero espera analizar el texto formal, especialmente en el método para elegir a los plurinominales.
La oposición cierra filas y presenta contrapropuesta
La oposición se ha manifestado en contra de la iniciativa presidencial. El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, aseguró que su partido no dará "un solo voto" a la reforma, argumentando que no incluye sanciones drásticas contra la intervención del crimen organizado en las elecciones. No descartó formar un bloque con el PT y el Partido Verde para impedir su aprobación. Paralelamente, figuras como Francisco Labastida, Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones y Jorge Alcocer presentaron una propuesta alternativa. En ella, advierten contra debilitar a las autoridades electorales, abaratar los procesos o eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), lo que, sostienen, "nos regresaría a 1988". Su planteamiento busca corregir la sobrerrepresentación, proponiendo eliminar el 8% adicional y respetar un tope de 300 diputados para cualquier partido o coalición.
El debate pendiente sobre la representación
El núcleo del desacuerdo parece centrarse en la integración del Congreso. Los críticos denuncian que en 2024, la alianza encabezada por Morena obtuvo una "inconstitucional sobrerrepresentación", al conseguir el 73% de los diputados con el 54% de los votos. La propuesta opositora busca evitar que esto se repita. En el Senado, coinciden en suprimir los 32 senadores de lista nacional, pero proponen un sistema de 96 senadores electos mediante 32 listas (tres por entidad federativa) con proporcionalidad directa. También reconocen la necesidad de reducir el financiamiento público a los partidos, que consideran ofensivo para la sociedad. Este frente opositor subraya la necesidad de una democracia de calidad con autoridades electorales autónomas, en claro contraste con la visión presidencial.
Con información de El Informador