Tragedia en San Antonio Abad: Un muerto y dos desaparecidos tras colapso en demolición
Un derrumbe en un edificio en proceso de desmantelamiento en la avenida San Antonio Abad, colonia Tránsito, Ciudad de México, ha movilizado a unos 200 elementos de emergencia. El inmueble, dañado previamente en el sismo de 2017, colapsó mientras aproximadamente 50 trabajadores realizaban labores de demolición la mañana del lunes. Hasta el momento, se confirma un trabajador fallecido y dos más permanecen atrapados bajo los escombros, con pronóstico reservado. Un cuarto trabajador fue rescatado con vida y hospitalizado. Las labores de búsqueda y rescate, apoyadas por el binomio canino especializado del Heroico Cuerpo de Bomberos, continúan de manera intensiva en la zona.
Una mañana de estruendo y polvo en la colonia Tránsito
El lunes por la mañana, el habitual ritmo de la avenida San Antonio Abad se vio interrumpido por un estruendo ensordecedor, seguido de una densa polvareda que se elevó desde el número 124 de esa vialidad. Vecinos de la colonia Tránsito, en la Ciudad de México, relataron la confusión inicial, donde muchos asociaron el repentino colapso con un evento sísmico. La realidad era otra: tres niveles de una estructura que estaba siendo demolida se habían desplomado súbitamente, atrapando a varios de los trabajadores que se encontraban en su interior ejecutando las labores de desmantelamiento.
Movilización masiva y rescate contra el tiempo
La respuesta de las autoridades fue inmediata y de gran escala. Aproximadamente 200 elementos de Protección Civil, Bomberos, rescatistas y personal militar convergieron en el sitio para iniciar las complejas operaciones de búsqueda y rescate. El primer balance arrojó un escenario crítico: cuatro hombres, todos trabajadores de la demolición, estaban atrapados bajo toneladas de concreto y acero retorcido. Las labores, minuciosas y de alto riesgo, lograron extraer con vida a uno de ellos, quien fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario para tratar diversos traumatismos. Sin embargo, la tragedia ya había cobrado su primera víctima.
El hallazgo de Togo y la esperanza por los desaparecidos
En medio del caos de escombros, un aliado de cuatro patas se convirtió en una pieza clave. "Togo", un perro especializado en búsqueda de personas bajo estructuras colapsadas y miembro del Heroico Cuerpo de Bomberos de la CDMX, realizó un marcaje crucial. Junto a su guía, Donovan Millán, conforman el único binomio de la corporación destinado exclusivamente a este tipo de emergencias. El marcaje de Togo permitió localizar, a aproximadamente un metro de profundidad, el cuerpo sin vida de un segundo trabajador, el cual fue posteriormente identificado por sus familiares. Este hallazgo confirmó el primer deceso, mientras la búsqueda se redoblaba por los dos trabajadores restantes, con la tenue esperanza de que hubieran encontrado un espacio que les brindara resguardo.
Antecedentes sísmicos y preguntas sobre el proceso
El edificio siniestrado no era una estructura cualquiera. Había resultado dañado durante el poderoso sismo del 19 de septiembre de 2017, un evento que dejó una profunda huella en la ciudad. Desde entonces, el inmueble se encontraba en la etapa final de su ciclo: la demolición controlada. Reportes preliminares indican que al momento del colapso, alrededor de 50 personas laboraban en el sitio. El accidente ocurrido en pleno proceso de desmantelamiento plantea interrogantes inevitables sobre los protocolos de seguridad que se seguían, la evaluación de riesgos en estructuras previamente dañadas y las condiciones en las que se desarrollan estas labores de alto riesgo, preguntas que seguramente formarán parte de las investigaciones posteriores.
La incertidumbre persiste mientras continúan las labores
Al cierre de esta edición, la escena en San Antonio Abad sigue siendo de intensa actividad. Las grúas, los equipos de iluminación y los equipos de rescate especializados trabajan sin descanso, turnándose para mantener las operaciones las 24 horas. El objetivo claro es localizar a los dos trabajadores que permanecen desaparecidos. El jefe de Bomberos, Juan Manuel Pérez Cova, ha supervisado personalmente las tareas, coordinando los esfuerzos para hacer frente a una situación donde cada minuto es crucial. La comunidad espera con angustia noticias, mientras la ciudad observa cómo, una vez más, sus cuerpos de emergencia se juegan la vida entre los escombros.
Con información de El Informador